En invierno hay que tener precaución por las nevadas, heladas o lluvias que originan charcos de barro y hielo en los caminos. La única persona que aún vive en esta pequeña pedanía de Serón, es el pastor, el Sr. Antonio Martínez (El Liebro) junto a su ganado en plena naturalez en una pequeña casita y disfrutando de su trabajo en un paraje precioso.