La Loma presenta en su entrada una hermosa carrasca que junto con la encina del Marchal son los dos árboles centenarios más grandes de toda la provincia, y llegamos a la Ermita mandada construir a finales del siglo XIX por el obispo D. José María Orberá y Carrión en estilo neoclásico.
En el pasado en La Loma era donde se reunían todas las pedanías de la zona. La fiesta tenía lugar al final de septiembre y a ella se unían todos los cotos y cortijadas que asistían con interés a las fiestas de moros y cristianos, ceremonias religiosas y los tan esperados bailes que al son del acordeón se organizaban en la misma "era" que en los tiempos actuales, ya que se continua celebrando gracias a los pocos pero activos residentes de La Loma, El Marchal y los tradicionales del pueblo y visitantes foraneos.
En la actualidad, La Loma sigue festejando a San Miguel el 29 de septiembre, siendo una fiesta recuperada de tiempos pasados por por el esfuerzo de los vecinos que viven y vivieron en la zona.
La fiesta se inicia con una romería en la Plaza de la Virgen de los Remedios acompañando a San Miguel hasta La Loma, haciendo varias paradas en las que todos los asistentes se divierten y refrescan con la tradicional cuerva y mistela de Serón. Ya, en La Loma se procede a la representación de moros y cristianos que históricamente se ha venido realizando. Haciendo dos representaciones, una por la mañana en la que vencen los moros que roban a San Miguel y lo mantienen retenido y por la tarde despues de la confrontación, vencen los cristianos recuperando al Santo, celebrando la victoria como antiguamente, con música y un gran baile en la "Era" de La Loma.
Una fiesta tradicional más de Serón, que son motivo de reunion y convivencia entre vecinos del pueblo y visitantes que siempre son bien recibidos, participando de nuestras constumbres y tradiciones.