14.- Los barrios de Las Menas

Emilio no para de contarnos cosas, sigue hablando y dando detalles de quién vivía aquí o allá. Llegamos al barrio de las Flores.

- En este barrio estaban las Caballerizas. El encargado era el cuadrero José Antonio ‘El Lapa’. Ahora sólo queda el solar con algunos escombros. Como podéis ver todavía queda mucha vegetación, flores, acacias. Por eso se llamaba así porque estaba muy adornado y cuidado por todos los vecinos. Había muchas macetas en puertas y ventanas. En este anchurón estaba la plazoleta de las cuadras, evidentemente delante de estas. Las panzás de jugar que nos dábamos aquí de críos ... y no tan críos, sobre todo al fútbol. Aquí, junto a las cuadras, estuvo el primer economato, que más tarde pasaron al barrio de la Música junto con la panadería. En el barrio de las Flores estaba también la tienda de Lázaro, que emigraron a Motril. Tenían de todo, ultramarinos, habichuelas, lentejas, alpargatas, telas, hilos, botones, etc...de tó. Ya sólo queda, como veis, el solar, pero lo recuerdo como si lo estuviera viendo.

Seguimos caminando y llegamos al barrio de la Música, y mi pregunta de siempre

- Emilio, ¿por qué se llama así?

- Porque en toda esta explanada, que ahora están esos edificios allí al fondo, estaba el kiosco de la música, donde tocaban las orquestas y se hacían los bailes. Yo no he llegado a conocerlo, eso fue hace muchos años. Luego construyeron estos pabellones de viviendas, el economato y la panadería, que era de la empresa. Así, el pan que necesitaban las familias, lo retiraban y la empresa se lo descontaba de la nómina. Desde el barrio de la Música divisamos el pabellón de los solteros. En la planta alta estaban los dormitorios y en la baja, la cocina, los comedores, la sala de estar y entretenimiento. Era como una residencia. Tenían cocineras, servicio, limpieza, y aun así no tuvo mucho éxito. Los mineros no se adaptaban a este sistema.

Continuamos camino y llegamos al barrio de la Goma.

- Se llamaba barrio de la Goma porque el agua salía por una goma, y de ésta se surtían todas las viviendas del barrio. Este barrio estaba situado en la zona de la tolva principal. Todos estos solares, que ahora parecen bancales abandonados, entonces estaban llenos de casas. Tened en cuenta que en Las Menas había una población permanente muy importante, aparte de los que venían de los pueblos de toda la comarca. En los años de antes de la guerra es cuando había más densidad de población, y cuando se construyeron las escuelas, el hospital, el economato, el cine, el casino. Incluyo, aunque yo no lo he visto, había dos bandas de música.

Edificio de taller y almacén.

Seguimos bordeando el barranco Jota y llegamos a la altura de los Talleres. Emilico nos da detalles de todo cuanto alcanza nuestra vista.

- ¿Veis los tres agujeros que hay allí enfrente? Pues esos los hice yo, con dos más, y sacamos una buena cantidad de hierro. Yo trabajaba en los talleres de carpintero y cuando terminaba mi jornada empezaba en la mina. En el edificio de los talleres había una nave para talleres y otra para el almacén, que dirigía el Sr. Castillo. En toda esa explanada junto al edificio del taller que ahora veis llena de escombros, descargaban todas las maderas que venían para las minas. Y esa caseta que estáis viendo, sin techo, era la de los víveres. La postguerra fue muy dura,  los tiempos del hambre, y desde esa caseta repartían racionadas las habichuelas, lentejas, arroz. En el tiempo que duró la guerra aquí se quedó un retén de ocho o diez trabajadores para el mantenimiento, siendo el director en esa transición Don Gerardo Lavín de Santander.

Estos son los tres agujeros que hizo Emilico.

Casa de los víveres. Está situada en el barranco Jota.