8.- La Plaza de Toros
La Plaza de Toros más alta de España estaba localizada precisamente en Las Menas. Según cuenta Miguel Reche Sánchez en su libro "La minería de Serón-Menas", al final de la década de los cincuenta del siglo XX, Manzano, Simón, Ángel Fernández y otros más, en colaboración con la Empresa, construyeron una plaza de toros en la que se celebraron novilladas muy peculiares y divertidas, como por ejemplo la ocurrida en julio de 1960 cuando la Guardia Civil remató a los astados, ante la imposibilidad de hacerlo los toreros, por el miedo que les embargaba.
Según nos cuenta Emilio Herrero Pérez:
"Se hacían corridas y valía la entrada de 15 a 20 pesetas.
Recuerdo dos anécdotas. Una es que cuando se hizo la primera corrida, venían los toreros y su cuadrilla en autobús, eran de Jaén, y cuando se metió en el puente y fue a dar la curva, no pudo darla porque le faltaba tramo, así que se bajaron del autobús y subieron andando a la corrida. Nos llamaron a los carpinteros y operarios para que agrandáramos la curva, y en siete horas estaba agrandada. Tuvimos que desmontar las maderas y volver a montar otras más largas, fue un espectáculo. La otra anécdota fue en la corrida, me parece que el torero era Diego de Córdoba y el Carra, y no eran más que toreros aficionados incapaces de matar a los toros. La afición casi los mata a ellos, tuvieron que salir corriendo.
Las corridas se hacían en las fiestas que se celebraban el 18 de julio, y duraban tres días. Se pasaban a estas fechas por el clima.
Nos dice Emilio que la plaza de toros se inauguró el 18 de julio de 1959. Está situada en la falda de la mina Esparteñas. Lo único que hoy queda en pie son unos pocos metros de muro y un burladero ya que cuando se hizo la carretera nueva se echó abajo, ya que esta pasa por todo el centro de lo que era la plaza. Está situada en la misma curva de entrada a Las Menas.