Un maestro de clase particular en Serón años 50 y 60: Mi querido hermano Francisco

Buscando en mi memoria me pareció haber olvidado a mi hermano Paco que hoy tendría 104 años. Pero no fue olvido, es la costumbre de haberlo visto siempre así, con sus muletas para andar por la casa, pues la cuesta en frente de la Placeta del Pilar, muy pendiente para ir a Al Cantillo y de ahí a la Plaza Nueva donde los chiquillos jugaban, no creo que pudiera subirla. Por eso le compraron una burra para él. Esto fue antes de que nuestro padre muriera, en el otoño de 1918.

Juan (izquierda nació en 1907 y Francisco (derecha) en 1904.

Yo era una niña de 4 años y fue por entonces que me di cuenta y empecé a ver su diferencia. Juan, el segundo de mis hermanos, se ocupó mucho de él cuando era más joven, llevándolo a todos los juegos, al kiosko de la plaza a coscoletas (a cuestas), pero ya creciendo no era posible. Tenían el uno por el otro un cariño especial. Juan lo quería y lo respetaba. Juan, fortote era la fuerza física, las piernas y Paco el cerebro.

La invalidez de Paco procedía de lo que entonces se llamaba una parálisis infantil que ocurrió cuando era un bebé de 20 meses (hoy se llama poliomielitis). Cosa extraña, en el pueblo hubo tres casos más, uno de ellos fue un niño de nuestro barrio Hondo que vivía en la subida de la otra cuesta, la que llega a la barandilla de la Calle Real. Creo que pasó en el mes de junio de 1906.

Paco era el primer hijo del matrimonio, un niño hermoso y fuerte. De la noche a la mañana la terrible enfermedad cambio su vida para siempre. Para qué comentar el dolor de mis padres. Enseguida lo llevaron a Granada donde estaba el Hospital de San Juan de Dios y médicos los mejores, pero a pesar de los muchos cuidados no se llegó a conseguir mejoría. Entonces los médicos optaron con un sistema especial, un carro de madera , mejor dicho un cuadro apropiado a su edad todo relleno de una materia dura y huatinado de rojo. El niño tenía que estar tendido con unas bolsas de tela dura conteniendo  bolas de hierro atadas a los pies para mantener las piernas estiradas y aumentar el peso a medida que el niño crecía  para que quizás, pudiese andar bien algún día. El resultado fue nulo. El carrito que tenía ruedas para poder transportarlo de un lado a otro sirvió para jugar a todos los niños y primos.

Luego se dieron cuenta que solo tenía un lado enfermo y entonces empezó a andar con muletas. Mi madre que no lo perdía de vista le reñía porque él quería andar y jugar con todos los crios. Haciendo demasiados esfuerzos en el lado bueno llegó a deformarlo también.

Paco tenía una inteligencia superior y de ahí venia el sufrimiento moral de esta criatura. En Serón en esa época de Paco, de Luís Cano, ambos nacidos en 1904, hubo un maestro que se llamaba Don Luís.

Este señor fue un buen maestro y en el pueblo quedó su recuerdo. Los mayores comentaban que el castigo más grande que tenía era retener en la  clase al alumno que no se sabía sus lecciones o que era desaplicado y las madres venían a buscar al chico y decían :

-"¿Qué pasa Don Luís?, mire usted que hora es"

-"Que quiere usted ¿Que su hijo sea un asno? De mi escuela no saldrá ninguno sin saber leer. Están aquí para aprender y para mi es tarde también."

Don Luís se ocupó especialmente de Paco. Este era para él su mejor obra y así fue, salio de la escuela preparado.

A la muerte de nuestro padre, él, invalido con 14 años ayudó a nuestra madre a salir adelante, administrando las tareas de la familia que éramos 7 (con los 4 hermanos y hermanas mas pequeños y la abuela "la Mamachón") las tierras, los animales y entre ellos dos, con altos y bajos, hicieron frente a la situación. Con las tierras mi madre tuvo que buscar jornaleros y Paco era el que decía:

-"Mamá, mañana se tiene que sembrar o recoger, preparar la tierra para la siguiente cosecha".

Era el que tenía más contacto con ella y quizás por su invalidez el que estaba más cerca de su corazón.

Empezaron nuestras erranzas en Francia en 1924 y luego en Barcelona en 1926.

Y llegó la guerra.

Lo que acabó de darle un golpe terrible fue la muerte de nuestro Juan. En 1938 este era chofer del Comité regional de la CNT catalana y se fue de viaje a conducir a dos oficiales militares a Valencia y pensaba ir hasta Serón a ver su a mujer y a su hija. Nos llegó en Barcelona la noticia de su posible muerte en Vinaroz, acribillado por un avión de caza fascista. Entonces dieron un salvoconducto a mi compañero comandante de infantería en el ejercito del Este para comprobar con una comisión militar si era cierto. Cuando llegamos al cementerio el sepulturero se equivocó y tuvimos que desenterrar cinco ataúdes hasta que nuestro Juan apareciera. Cuando abrimos el quinto vi el rostro de mi querido hermano.

Al volver a casa, mi madre y Paco estaban sentados en la cocina descompuestos, sin llorar, sin hablar como si estuvieran ya en otro mundo.

Estas escenas eran cotidianas, todas las familias sufrían de la perdida de seres queridos. Durante varios días no pude hacer que se alimentaran. El pelo de mi madre se puso blanco. Estaba yo rendida de tanto sufrimiento. Cuando, con Federico, llegamos a hacerle hablar, fue una explosión de pena y de lamentaciones. En su desesperanza el pobre decía:

-"Por qué ha sido él y no yo que no sirvo para nada. Él que tiene la salud, una esposa, una hija, se va. ¡Que crueldad tan grande es la vida y por que vivirla!"

Al finales de de enero del 39 me escapé de Barcelona en el último momento. En la larga cola de los desesperados hacia Francia, los cañones de los barcos y la metralla de los aviones machacaban los cuerpos y nuestras esperanzas y yo en el corazón tenia el ansia de saber que iba de ser de mi madre y de mi hermano inválido y de mi otro hermano Rogelio y de mi compañero Federico en los frentes.

Cuando estábamos detenidos una parte de la familia (las mujeres, los niños y los ancianos) en un refugio del Este de Francia (entre Febrero y octubre 1939 unos, otros hasta febrero 40 (y los hombres en diversos campos de concentración) el tío José Manuel Cano "Calores" padre de Luís Cano el marido de mi hermana Encarna me repetía:

-"Mira Maria, en todo el pueblo no había otro niño tan hermoso.Todo el mundo lo celebraba de lo simpático y sanito que estaba. De la noche a la mañana no se lo que paso que tuvieron que llevarlo al Hospital de Granada a él y creo que en el pueblo hubo dos o tres mas.

Entonces se decía que les habían echado el 'mal de ojo', Pero la verdad era la poliomielitis.

Para tu madre fue un calvario, pero hicieron todo lo posible en aquella época, como ya sabes tu, sin resultado, pero hija, tiene tu Paco un cerebro de los más inteligentes que yo conozco."

El día de esta conversación, Encarna y yo nos dio por llorar, pensando que habría sido de ellos, pues se quedaron bien solos.

Muchos años después supe que llegaron a Serón más tarde ayudados por la O.N.C.E., en aquella época una joven asociación. Paco en Barcelona vendía billetes de lotería con un carro de paralítico que la O.N.C.E. le proporcionó.

Por otra parte, más tarde a Paco le sirvieron mucho las enseñanzas de Don Luís pues, a su vez, se ocupo de jóvenes durante la postguerra.

En mi primer viaje en 1952 me los encontré a él y a mi madre Ángeles Sorroche Pozo bien solos y desmejorados.

 Pero pregunté a mi madre por qué estaba la sala tan cambiada, con muchos bancos y mesas.

-"Mira hija, Paco les da lecciones a varios chicos del barrio. Yo pensaba que esto le cansaría pero no es así, más bien está animado y contento pues los chicos son ya grandecitos, quieren aprender y también los padres que son los más interesados. Son ellos los que propusieron a Paco aceptar por el bien de esa juventud " Nota 1

Le propusieron 5 pesetas por mes y los las daba el que podía. El que no podía le traía algo del campo aunque nunca exigió nada. Nota 2

Esto duró unos 12 años después de esta fecha pero no se cuando empezó.

Ángeles mi madre, Carmela mi sobrina hija de Juan y Paco. (Foto de 1945)


Un día que estaba yo de visita en París, en casa de Inmaculada (una hija de Luís Requena), su marido, hijo del viejo zapatero de la puerta de la Iglesia, me dijo:

-"María, gracias a su hermano Paco se yo leer y escribir, y como yo muchos más" nota 3


Pues aunque me repita, después de los años que estuvieron como apestados sin que casi nadie les mirara, aparte Remedios y Diego Pérez, por ser madre y hermano de militantes libertarios, la enseñanza fue para él una gran satisfacción de poder dejar algún buen recuerdo de él y de los mejores. (Aprender a los niños a leer y escribir, las cuatro reglas, geografía de España y la historia que en Serón con tanto moriscos se sabe mucha)

En fin, tuVo mi querido hermano una vida triste y dura.

Azotea de la placeta del Pilar: 1954
Maria Martínez, Fredy Martínez mi hijo menor y sentados mi madre Ángeles Sorroche Pozo y Paco mi hermano.

Maria Martínez Sorroche (enero marzo de 2008)



NOTAS aportadas por fredy Martínez, sobrino de Francisco

Nota 1:

"La labor alfabetizadora y educativa de estos esforzados maestros fue realmente importantísima en una época de escasez de escuelas y de medios. Otras experiencias similares se vivieron con anterioridad, con clases de cultura general. En Serón todavía enseñaba de esta manera Francisco Martínez Sorroche, "el tío Paco" que daba clases particulares en la solana de su casa durante las décadas de 1950 y 1960"

(Juan Torreblanca "La Escuela Tradicional en el Valle del Almanzora" capitulo 3.2 p 12: las Academias de clases particulares)

Nota 2:

"(Referente a Francisco Martínez Sorroche) En aquel tiempo se pagaba como se podía, los alumnos que no podían hacerlo con dinero, lo hacían en especie, de esta manera se suministraba de leña, de trigo, o le realizaban algunas tareas en el cuidado de los bancales ya que era inválido. Tenia una extraordinaria caligrafía y una gran habilidad para enseñar "(Juan Torreblanca Martínez: La Escuela Tradicional en el Valle del Almanzora" nota 11 p 32)

Nota 3: testimonio de Carmela Martínez Martínez sobrina de Francisco

Tenía muchos alumnos, casi todos del Barrio Hondo que en aquella época era un barrio muy numeroso: La Maruche, Remedios y Encarna "Las Carreras", Anita "La Polonia", Mariquita la de la tía Julia, "La Menchora", los hijos de Carmen "la Cabila", el Urbano, las hijas de la tía Herminia "la Moniata", la Lola y la Herminia, los de Maria Catalina ,la Julia, el Enrique y la Lola, los hijos de Pepa Cruz, bueno todo el Barrio Hondo...

La casa en la placeta del Pilar (izquierda en la foto de arriba)

La clase estaba en el nivel Del primer piso, en la sala que daba a este balcón.



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