Un hijo de Serón en la Plaza de Toros de Alicante: primavera de 1939

Estos últimos días ojeando un libro de Abel Paz (nota 1) di con el capitulo en que un compañero de la CNT que pudo escapar de tal infierno les contó.

Esto me trajo a la memoria a Enrique Cano, un joven que también logró escapar, pero por la manera que pudo salir de la plaza de toros de Alicante es preciso que lo cuente, pues parece imposible, pero es la estricta verdad y la vida es así. Todos estos recuerdos que durante tantos años guardé escondidos en lo más profundo de mi ser, hoy brotan con ardor y quizás de una manera simple y abreviada esto que sigue es lo que sucedió.

Soy muy allegada a la familia de Enrique, su hermano mayor Luís estaba casado con mi hermana y los conocía desde mi mas tierna infancia en Serón.

Cuando estos sucesos estaba yo internada con sus padres y el resto de la familia en Golbey, departamento de Vosges, cerca de Epinal en el norte este de Francia en el refugio llamado "la Godelle" no muy lejos de la frontera Alemana.

Después de la pérdida de Barcelona a finales de enero 1939 huimos por debajo de las bombas de los barcos y de los aviones de caza fascistas y pasamos la frontera francesa por los pirineos. (Durante este periodo 500 000 españoles se refugiaron a Francia.)

Los hombres fueron internados en los campos de concentración de las playas catalanas francesas y las mujeres, los niños y los ancianos nos pusieron en vagones cerrados y enviados sin saber el destino. Yo me encontré con el grupo de la familia Cano porque estaba mi hermana con sus tres niños. Los padres Carmen Pérez Martínez y José Manuel Cano Fernández "Calores", ya ancianos, tenían mucha inquietud y diaremente se hablaba de que sería de Enrique pues se encontraba en el Levante de conductor de ambulancia en el cuerpo de tren del ejército republicano. Hay que recordarse que Cataluña ocupada, la lucha de la República continuaba en los meses de febrero y marzo 1939 en Madrid, parte de Castilla, Andalucía (Jaén) y Levante.

Cuanta fue la alegría de esos padres y la nuestra cuando nos llego la noticia de que Enrique había logrado llegar a Francia, que estaba vivo y estaba internado en el campo de concentración de Argeles en la Cataluña francesa, en los Pirineos Orientales, con sus hermanos Juan y Pepe que habían pasado la frontera con nosotros. Meses después supimos como entró y salió de la plaza de toros de Alicante y se salvó de este infierno.

El 19 de julio de 1936 Enrique estaba preso en la cárcel Modelo de Barcelona y fue liberado durante las luchas callejeras. Fue uno de los primeros voluntarios en el frente de Aragón, en la columna confederal de Buenaventura Durruti y cuando en noviembre Durruti marcho a Madrid, el se volvió a Barcelona donde estuvo algún tiempo y fue afectado al Levante al cuerpo de tren con las ambulancias donde paso la mayor parte de la guerra. Ahí conoció a un compañero que le llamaban "El Flaco de Badalona" y estableció con él una franca amistad fraternal.

Ellos estaban afectados cerca de Chiva y decidieron buscar una familia donde poder tener una habitación para su tiempo libre y dejar ropa y efectos personales.

Encontraron a esta familia y, con el paso de los meses, fue para ellos como la propia. La señora les atendía como si fueron sus hijos, eso les permitía el establecer contacto. Cuando tenían misiones diferentes y no se veían durante varios días era la familia que solía ponerlos al corriente de la ausencia del uno o del otro.

Pasó el tiempo y llegó el momento de la desbandada, en el mes de marzo. El Flaco estaba en misión hacia varios días y Enrique se encontró en medio de la ola. Fue casa de la familia pero allí no sabían nada del "Flaco".

Entonces el pensó que por su parte seguiría el movimiento y que se encontrarían en Alicante pues todos esperaban poder embarcar. Según se decía la Sociedad de Naciones ponía barcos para poder salir y con esa certitud fue cuando se encontró rodeado de una masa de gente y todos se dirigieron hacia Alicante.

Los comentarios eran variados, unos francamente optimistas, otros decían:

- "No seáis tan crédulos, esta gente son unos hijos de puta, y nos van a masacrar."

Así primero se encontró con una multitud de soldados en el tristemente conocido "Campo de los Almendros" (nota 2) y ya bien guardados y maltratados. Todo esto, nos dijo, pasó como una pesadilla y tenía dificultad en recordarlo bien, la angustia le invadía y pensaba que era la mala suerte de no haber llegado al puerto de Alicante, siempre con la esperanza de embarcar.

Allí estuvieron unos días hasta que recogieron la gente que iba llegando, la primera filiación, nombre, apellido, lugar de pertenencia y formados y escoltados rumbo hacia Alicante. El primer día ya no quedaban almendras en el campo y a los tres días se comieron las hojas de los árboles. (En fin todo esto se puede ver en algunos libros de historia o si se quiere leer testimonios hay en Internet poniendo "Campo de los Almendros Alicante 1939")

Pero en cuanto a los que llegaron al puerto se encontraron con una marea humana imponente, todos con la misma esperanza y creyendo que llegados al puerto estaban a salvo pensando que era una zona neutra hasta el embarque.

Pero los barcos no llegaban (y no llegaron), la desesperación les invadía y cuando se dieron cuenta que nadie les ayudaba y que las tropas fascistas (nota 3) los acorralaban, hubo muchos que desesperados se dieron la muerte arrojándose al mar.

Cuando Enrique vio que aun estaba con vida, se dio cuenta que estaba en la plaza de toros y que la multitud del puerto estaba concentrada en este lugar. Y allí empezó la peor de la barbarie y del sufrimiento que se conocía.

Sin techo para albergarlos, sin otra cosa por todo y todo que el cielo y la madera del ruedo, ni comida, sin agua, sufrieron un registro de las personas a culatazo limpio y una filiación completa. Pasaron los días a esperar la muerte y viendo lo que pasaba a su alrededor.

Venían patrullas de falangistas con gente buscando entre la multitud y señalándolos.

Decían:

- "Ese, ese, este", les cogian encuadrados y desaparecían; esos ya no volvían y era una cosa corriente y diaria. La delación y la venganza fusilaban a diestro y siniestro.

Que días pasados tan angustiosos, esperando que el altavoz te llamara y que cuando te tocaba sabías que era la muerte.

El tiempo pasando en estas condiciones, piensas en todo lo peor. Por eso cuando llamaron al altavoz:

-"¡Enrique Cano Pérez! El creyó que su hora había llegado y sintió en su estomago un dolor y un temblor en las piernas, pero era un chico valiente y se dijo:

-"Bueno, algún día tenia que llegar".

Cual no fue su sorpresa el encontrar en la guerrita ocupada por la guardia, a un jóven vestido con la camisa negra, las flechas, el correaje y todos los complementos de los falangistas. Este jóven era su amigo El Flaco. Le hizo un signo leve con los ojos; llevaba una cartera y de ella saco unos papeles que el guardia le firmó y excusándose le dijo:

-"Puede usted llevar al prisionero y perdone nuestra equivocación ".

Enrique estaba como paralizado y siguió el movimiento. En la calle había un coche. El Flaco cogió el volante y le dijo:

-"Ve de prisa para alejarnos de aquí, ya te explicaré todo con detalles".

Se alejaron lo más que pudieron de Alicante, abandonaron el coche, enterraron el uniforme falangista y se escondieron en el campo el resto de la tarde. Allí El Flaco le contó el plan.

Cuando llegó a Chiva fue a la pensión y preguntó dónde estaba Enrique. La señora le dijo que seguramente lo mas probable era que al marchar hacia Alicante se decía que les habían internado o detenido a todos en la plaza de toros.

Entonces surgió en su mente el poner un plan en marcha y tener bastante voluntad para sacarlo adelante.

Robó el coche y el uniforme y ataviado con esos requisitos se presentó en la plaza de toros, en el puesto de guardia, con mucha forfantería, pues sabía que eso les caracterizaba.

Con voz firme les dijo presentando credenciales:

-"Ustedes tienen aquí detenido a Enrique Cano, ¿como es esto posible?. Esta persona es uno de los elementos mas puros y fuertes de nuestro movimiento y traigo orden de llevármelo inmediatamente, pues son muchos los servicios que nos rindió y nos hace mucha falta".

Y escondiéndose de día en los campos y bosques, pasando mil calamidades, adelantando de noche lo más que podían llegaron a Barcelona a la calle Miguel Ángel, barrio de Sans, donde Enrique sabia que vivía mi madre Ángeles Sorroche y suponía que estando mi hermano Paco invalido no saldrían de Barcelona. Ellos pensaban estar justo el tiempo de reponer sus fuerzas, alimentarse algo y seguir con el mismo plan: Francia.

Cuando llegaron tuvieron unos momentos de pánico, la casa estaba cerrada y nadie respondía.

Una vecina les dijo:

-"Si buscáis a la señora Ángeles, está en el pasaje de al lado, ya no vive aquí".

Enrique sabía que mi madre tenía amistad con las vecinas del pasaje y se dirigió a ellas. Encontró a mi madre y fue mucha la emoción que este encuentro les ocasionó. Ella le puso al corriente de lo sucedido y le dijo que después de nuestra marcha forzada, la policía franquista les habían echo la vida imposible, viniendo cada día a registrar y querer saber a toda fuerza donde parábamos sin tener miramiento alguno ni de la edad ni de la enfermedad.

Las vecinas que apreciaban mucho a mi familia, se compadecieron de ellos y una noche les cambiaron y les acogieron y los escondieron en una habitación del pasaje. Resulta que esta familia era de Serón e Isabel una de las hijas había trabajado para mi madre en la cantina de Las Menas.

Mi madre les dio de comer y algún dinero y les dijo:

-"Hijos míos aquí no podéis quedaros pues correríais mucho peligro y esta familia que nos alberga también".

Así que continuaron escondiéndose de día y avanzando de noche, acercándose poco a poco a la frontera francesa. Francia era para ellos el faro de la libertad.

Pasaron mil tropiezos y mucha ansiedad pero por fin llegaron, y en el campo de concentración de Argeles se encontró con sus hermanos Juan y Pepe. Este último fue victima pocos días después de un ataque de apendicitis y cuando lo llevaron al hospital era tarde pues se le declaró peritonitis y murió en el Hospital de Perpignan a los 24 años. Para los padres fue una tragedia encontrar a un hijo y perder al que creían tener a salvo.

Nuestro primo hermano Enrique "Maqueque"

No fue el caso de Alicante el único desgraciadamente, también la plaza de toros de Córdoba fue utilizada como así muchos otros lugares, cárceles, campos y incluso iglesias desafectadas.

Pero en las plazas de toros y en los primeros meses fue algo terrible, toda la ignominia estaba y le hacían a la vista de los detenidos que solo esperaban la muerte.

Diariamente y varias veces por día venían las patrullas y se los llevaban por grupos. Esos ya no volvían, se sabia que los ejecutaban.

Enrique "Maqueque" Torreblanca Sorroche, un primo hermano mio, hijo de mi tía Dolores, estuvo 18 meses en la plaza de toros de Córdoba y no quiso decir a la familia que estaba en vida y donde se encontraba por no darles falsas esperanzas, pues durante todos esos largos meses de angustia, estuvo esperando que el altavoz lo llamara para su ultimo viaje.

Estos hechos tan crueles y sádicos eran moneda corriente en uso por los fascistas.

Cuando por fin lo liberaron y llegó a nuestro pueblo de Serón estaba en un estado físico y moral del que necesitó largos meses en recuperar, incluso la palabra, pues seguía atemorizado. Ayudado por su mujer María "Catalina" lo llevaron de la estación a su casa entre cuatro hombres en una manta . Se pasó más de 6 meses sentado en una silla, al sol, sin hablar con nadie. Suerte que su mujer tenía mucha ropa y cerdos y vendió todo lo que pudo para "sacarlo a flote".

Se recuperó y trabajó como fontanero en el ayuntamiento. Se ocupaba del reloj del castillo (función que le venía de los abuelos) y también tocaba música.

Y por eso, los que logramos llegar a Francia, cuando se declaró la guerra mundial de 1939-45, los que pudieron lucharon contra el nazismo, en las compañías de marcha, en la legión extranjera, en la resistencia y las guerrillas y mucha de esta juventud murieron en los terribles campos de concentración y de exterminación de los nazis.

A la liberación de Francia cuando los tanques del general Leclerc entraron los primeros en París en agosto de 1944 tuve una gran emoción de ver los tanques que avanzaban con los nombres de las grandes batallas de Aragón: Belchite, Teruel, Bujalaroz, Quinto, Pina de Ebro.

Estos soldados españoles voluntarios, muchos de ellos mis compañeros libertarios, lucharon en África y luego en Francia y Alemania con coraje y eficacia pues eran antifascistas veteranos de la guerra de España y muy apreciados por los mandos. (Nota 4)

La plaza de toros de Baza

Después de haber pensado y apuntado lo que Enrique Cano pasó en la plaza de toros de Alicante supe por la mediación de un compañero de 84 años llamado Farlo que he conocido en casa de mis vecinos lo que sucedió en la plaza de toros de Baza, provincia de Granada. Ignoraba que Baza sirvió para lo mismo o peor.

Cuando nos reunimos un grupo de amigos de nuestra edad y españoles es raro que no hablemos de nuestra guerra y eso sucedió el otro día. Farlo me pregunto si yo era de Aragón.

-"No, le dije, soy andaluza de Serón, Almería, pero más cerca de la provincia de Granada y estamos casi al lado de Baza.

-"Pues vaya casualidad yo estuve prisionero en la plaza de toros de Baza".

Y empezó a contarme lo que se puede decir la odisea de las fuerzas republicanas del Sur.

Estas fuerzas lucharon cerca de Jaén en las posiciones de la Virgen de la Cabeza y en Vélez Rubio y en toda esa región. Ya muy aislados y desmoralizados se sabía el fin, pues Cataluña se rindió. No obstante fueron batallas rudas hasta que fueron envueltos, copados y llegó la desbandada. Él se encontró en un grupo de 15 hombres escondidos en los olivares y errando durante 5 días sin alimentos y además sin ilusiones en cuanto a la suerte que les esperaba.

Decidieron coger un camión del material abandonado y mirar de acercarse a Cartagena con la esperanza que quizás podrían embarcar. Al momento de tomar esta decisión se dieron cuenta que camiones había pero ninguno sabía conducir.

Como casi todos los del grupo eran de la región tomaron la decisión de esconderse por aquellas sierras y ver que pasaría. Él, siendo de Aragón, se quedó solo pero encontró otros desbandados, todos hambrientos y desmoralizados.

Pronto fueron detenidos y llevados a la plaza de toros de Baza y allí empezaron los malos tratos, las humillaciones, los culatazos encontrándose sentados en dos palmas de madera a cielo abierto sin agua ni alimento durante varios días. Una vez que los agruparon empezaron las comisiones especiales y los falangistas a venir y llevarse grupos enteros los cuales no volvían. Se sabía que los ejecutaban, muchos después de torturas.

Después de pasar esos días tan trágicos que fueron los primeros, empezaron a recibir una rebanada de pan, un trozo de chocolate y una taza de agua, ese fue el alimento diario durante varias semanas.

-"Junto a nuestro desespero, pena, rabia y desilusión, se añadía nuestra decadencia física. Apenas podías dormir un poco apoyado uno contra otro, faltaba espacio y las centinelas de vez en cuando hacían las rondas con injurias y culatazos. Luego pensando siempre cuando te tocaría a ti".

Según Farlo empezaron a salir algunos que pudieron tener un aval de alguna personalidad adepta del régimen pero bien pocos.

El anduvo de plaza de toros en prisiones por esas tierras tan queridas de mi tierna infancia:

Baza, Guadix, Vélez Rubio, Lorca y otras más (nota 5).Un buen día lo llevaron a un convento de Madrid y le hicieron el juicio .En el expediente que pudo obtener había escrito "sin antecedentes" pero le castigaron a 20 años.

Pasando el tiempo y necesitando mano de obra, le otorgaron una media libertad pero con residencia vigilada, trabajo en Madrid hasta que pudo organizar su venida a Francia donde tenía familia en el departamento del Gers.

Se escapó y pasó la frontera con un guía de los que se ocupaban mediante finanzas de pasar los fugitivos y llego a San Lary en los pirineos donde la familia lo esperaba desde hacia 5 años.

María Martínez Sorroche

(Francia 1997 extracto de sus memorias no publicadas "La Vida de una vida",

foto Abril 2007)

NOTAS de Frédy Martínez

1) Abel Paz (Diego Camacho): nació en Almería en 1921 militante anarcosindicalista, exilio y luego 10 Años de cárceles franquistas, autor de numerosos libros sobre el movimiento libertario: "Durruti el proletariado en armas", "Crónica de la columna de hierro", "Barcelona 1936" y de sus memorias "Chumberas y alacranes (su infancia en Almería)", "Al pie del muro", "Entre la niebla", etc.

2) Unas 30.000 personas caen en manos del ejército franquista y fueron directamente a los campos, la mayor parte al llamado de exterminio de Albatera tras pasar por el de los Almendros o la plaza de Toros de Alicante.

3) Las tropas fascistas eran la división italiana "Littorio" del general Gambara que entraron en Alicante el 30 marzo. (Cf. La Guerre d'Espagne de Anthony Beevor p. 539, 540)

4) La primera unidad que entró en París en la noche del 23 al 24 agosto 1944 era la 9 compañía del 3 batallón de la 2 División Blindada del general Leclerc. Esta unidad, formada en África, y llamada "La Nueve" (en castellano) porque estaba casi enteramente compuesta por combatientes españoles que no habían parado la lucha antifascista desde Julio 1936; Entre ellos:

El Teniente Granell, y los sargentos Garcés (antiguo matador de toros de Zaragoza Lorita 2) Cortes, Llordens, Callero, Solana, sargento Juan Reiter de origen alemán jefe de batallón en la guerra de España, Blanco, Morillas, Jiménez, Ramón-Etoit, teniente ayudante Campos (11 sub. oficiales sobre 14). Algunos murieron en los combates del final de 44 y en 1945 en la campaña de Alemania antes del fin de la guerra.

Cada tanque llevaba un nombre, y entre ellos !Madrid, Guadalajara, Guernica, Ebro Don Quijote, Casas Viejas, Ascaso, Durruti!.

Hay que saber también que el suroeste de Francia se liberó a partir de junio 1944 únicamente por los "maquis" donde actuaban miles de guerrilleros españoles.

Después de la salida de los campos franceses en 1940 y la invasión de Francia en junio 1940, 10.000 combatientes y resistentes españoles contra los fascistas nazis fueron desgraciadamente a parar en el campo de la muerte de Mauthausen .En mis papeles tengo el nombre, apellido, lugar de origen y fecha de defunción de 3000 mártires españoles sobre los 7.000 españoles que murieron ahí (archivos del campo).

5) Campos y prisiones del sector de ALICANTE: Alicante: castillo de santa Bárbara, Cine Ideal, plaza Toros.

Alrededores: Los Almendros, Albatera, palacio de Altamira de Elche, convento de las Comendadoras y seminario Diocesano de San miguel de Orihuela, fábrica La Estambrera y Hospital el Sueco de Alcoy, Cine Cervantes y Colegios Eliseo Verdú y padre Manjón de Elda, plaza de toros de Morovar.

Las familias Martínez, Cano, Sorroche en la guerra y los campos de concentración.

(Fredy Martínez Abril 2007)

• Enrique Cano Pérez (nació en 1918 en SERÓN), en 1936 miliciano voluntario en la columna Durruti (Aragón), ejército del Levante, plaza de toros de Alicante en España, campo de concentración de Argelés (febrero 39 à marzo 40) profesión: sastre y luego industrial fabrica de pantalones cerca de Paris donde murió.

• Pepe Cano Pérez (1914): chofer en el Comité regional de la CNT de Cataluña profesión mecánico. Muerto en 1939 en el campo de concentración de Argeles en julio 39.

• Juan Cano Pérez (1907?) campo de concentración de Argeles profesión electricista, exilio en Francia, enterrado en Bilbao.

• Luís Cano (20-07-1904): albañil, miembro del Comité regional de la CNT de Cataluña, consejero de defensa del municipio de Hospitalet de Llobregat. Exilio: Francia, albañil en Santo domingo en 1940. De 1945 à 1972 agricultor plantación de plátano y café en Ecuador (enterrado en Guayaquil).

• Juan Martínez Sorroche (1907): chofer en el comité regional de la CNT catalana, muerto en marzo 1938 acribillado por un avión de caza en Vinaroz en un viaje donde llevaba oficiales del ejército.

• Rogelio Martínez Sorroche (1917): en 1936 patrullas de control de Cataluña y luego miliciano voluntario en la columna Durruti (y 26 división) hasta la retirada. Exilio: campo de concentración de Vernet D’ariège (1939), de Gurs (1940, 1943) profesión electricista en Pau y París, exilio en Argentina en 1951 (enterrado en Tandil).

• Maria Martínez Sorroche (9-10-1914): obrera de la industria de la seda de 10 a 20 años en 1936 voluntaria en la columna Los Aguiluchos de la CNT y de la FAI, obrera panadera y miembro del Comité Económico de la industria del pan de Cataluña. Exilio: 1939 internada en un refugio del este de Francia (febrero a octubre) y empleada de casa en Pau.

• Federico Martínez Pérez (1915) su compañero y esposo, pastor en Aragón de 9 a 15 años, obrero panadero (palero) militante CNT y FAI, voluntario, centurión, capitán y comandante de infantería en la columna Durruti (26 división 119 brigada), y después estado mayor del ejercito del este. Medalla del "Sufrimiento por la patria"(D.O. numero 106,O.C.7 461). Exilio: campo de concentración de Judes à Septfons (1939) campo de concentración de Vernet D’ariege en 1944 (dos veces detenido por la policía francesa que colaboraba con el ocupante alemán): obrero zapatero. (Enterrado en 1992 en Pau Francia).

• Enrique "Maqueque" Torreblanca, ejercito del Sur, 18 meses detenido en el campo de concentración de la plaza de toros de Córdoba, después profesión fontanero del municipio de Serón lugar donde falleció.

• Encarna Martínez Sorroche (16-06-1909): internada en los refugios del este de Francia de febrero a noviembre 1939 y luego en los campos de concentración de Cataluña francesa (Canet playa) hasta enero de 1940 con sus hijos: Angelita (7 años), Violeta (7 años), Heros (2 años) Cano Martínez. Exilio: Santo Domingo y Ecuador (enterrada en Quito en Ecuador, país donde viven sus hijas y sus hijos.

• José Manuel Cano Fernández "Calores" (1875) y Carmen Pérez Martínez (1886) internados en los mismos refugios y campos de Cataluña francesas enterrados cerca de Paris.

• Aurelia Cano Pérez (1923 ?) hija menor de los precedentes. Exilio en Francia (mismos campos de concentración) y Argentina en 1950. Posiblemente todavía en vida en Argentina con su familia.

• Hijos de Juan Cano Pérez : internados en los refugios hasta noviembre 1939 y luego en el campo de concentración de Canet Plage hasta marzo 1940: Manuel (5 años), Juanito (7 años) (muertos en Paris), Nona (3 años)(vive en el País Vasco). Camelia muerta en el refugio en mayo 1939 :18 meses.

• Laura García Zalona (1919), cerca de Burgos. Esposa de Enrique Cano. Exilio :vive cerca de París y estaba en todos los campos con la familia de José Manuel Cano.

Todos los adultos menos Laura García y Federico Martínez Pérez nacidos en Serón y Las Menas.

Principales campos de concentración en Francia en 1939: 250.000 presos

(También en Argelia en esa época francesa había varios campos)

Cataluña francesa:

  • Argeles: 100.000 y después 43.000 personas
  • St. Cyprien: 30.000
  • Le Barcares: 70.000

Sur-este:

  • Agde: 16.000
  • Bram: 16.000

Sur-oeste:

  • Gurs (bajos pirineos): 16.000
  • Sept Fons (Tarn y Garonne): 16.000
  • Le Vernet (Ariège): 15.000

(Leer "Campos del desprecio: del camino del exilio a los de la resistencia 1939-1945) no tenéis memoria" (Grando, Febres y Querault)

Fredy Martinez

(Abril 2007)


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