En el año 1961 ya era insuficiente la electricidad que se podía producir para abastecer el consumo de los abonados y el crecimiento de la industria. En este momento se recurrió a contratar con Sevillana el apoyo suficiente para cubrir estas necesidades, y así se continuo hasta el año 1974 en que era necesaria una nueva ampliación y renovación, la cuales no se pudieron realizar al no contar con el apoyo político locales y gubernativas.
Esta circunstancia hizo imposible seguir trabajando y el 9 de Agosto de 1976 en junta general extraordinaria se acordó la disolución y venta de la Hidro-Eléctrica Seronense S.A. Más tarde el 1 de Octubre del mismo año se firmo el contrato de compraventa a favor de Sevillana.
Se puede constatar, la diferencia entre la corporación local que había en 1909 que apoyó y facilitó que hubiera una empresa propia de este municipio en todos sus aspecto (como he dicho anteriormente) y la corporación de 1974 que influyó de una forma decisiva en la desaparición de esta sociedad que fue orgullo y admiración durante tantos años.
Mi abuelo Emilio Torre-Marín Jiménez (5º y ultimo presidente del consejo de administración) tuvo la penosa decisión de disolver la empresa de su antepasado Emilio Rodríguez Esteban.
Los datos referidos a este trabajo has sido recopilado de la documentación que aun obran en poder de mi familia y la memoria de mi abuelo Emilio Torre-Marín Jiménez.
Esta vida resumida en solo seis paginas no es significativo para el esfuerzo realizado en eso años, en que no existían o escaseaban las comunicaciones, tecnología, la información y los medios para llevar acabo este tipo de empresas, cuando una siempre carta tardaba semanas en llegar a su destino, teniendo en cuenta que las fábricas de tejidos y hilaturas tuvieron que traerse o comprar en Barcelona y la fábrica de electricidad fue hecho el proyecto en Madrid y la maquinaria comprada en Alemania, esto trasladándonos a aquellos tiempos es tanto como se suele decir una obra de romanos.